Más que hospedarse: bajar el ritmo, volver al fuego, comer lento y reconectar con la naturaleza y con uno mismo. Cada noche tiene su ritual.

“Bienvenidos al sur”
Al caer la tarde, las luces cálidas de la casona se encienden lentamente mientras la chimenea toma vida en el comedor. La primera noche es una invitación a detenerse.
Una copa de vino chileno frente al fuego, historias del territorio y una cena de bienvenida inspirada en productos del sur, con vinos cuidadosamente seleccionados. Aquí no existen las prisas.

“El ritual del fuego”
La segunda noche nos reunimos alrededor del fuego. Bajo el cielo de Ensenada y rodeados por el Osorno y el Calbuco, vivimos una de las tradiciones más emblemáticas de la Patagonia: el asado al palo.
El fuego comienza temprano, el aroma de la leña invade el aire y el vino circula entre conversaciones y risas. El fogón se transforma en el corazón del lodge.

“Una copa compartida junto al fuego”
La última noche celebra los encuentros que nacen cuando uno se desconecta de verdad. Nos reunimos junto al fogón para compartir tablas patagónicas, vinos, coctelería y barra abierta durante tres horas.
Una noche relajada, íntima y sin protocolos. Solo el fuego, la conversación y la sensación de haber vivido algo auténtico.
“Un refugio donde el fuego, la gastronomía y la Patagonia invitan a vivir el sur de Chile de una manera íntima y memorable.”